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La líder opositora venezolana María Corina Machado volvió a colocarse en el centro del escenario político regional al reclamar una “transición real” en Venezuela, que excluya a sectores del actual régimen y permita la restitución plena de la democracia.

El pronunciamiento se produjo tras un encuentro en Washington con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en un contexto de renovada presión internacional sobre el gobierno chavista.

Machado calificó el momento como “horas y días decisivos” para el futuro del país y aseguró contar con el respaldo de las principales democracias del mundo, en especial del gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump. Sus declaraciones reavivaron el debate sobre las condiciones políticas, institucionales y de seguridad necesarias para una eventual salida del régimen actual.

Ante la prensa, la dirigente opositora fue tajante al descartar cualquier proceso que implique la permanencia de sectores del chavismo en el poder. “Estamos dispuestos a facilitar una transición real. Esto no es una transición a la rusa donde se quedan las mafias en el poder”, afirmó, al ser consultada sobre la posibilidad de integrar un gobierno de transición junto a la presidenta encargada Delcy Rodríguez.

Machado sostuvo que el objetivo central de ese proceso debe ser la restitución de las instituciones, la recuperación de la justicia y el reencuentro de los venezolanos, y no la estabilidad de una fracción del régimen. En ese sentido, insistió en que cualquier salida negociada debe garantizar un quiebre efectivo con el modelo político actual.

El encuentro con Rubio se produjo en un momento clave de la política exterior estadounidense hacia Venezuela. El secretario de Estado recibió a Machado en el Departamento de Estado luego de participar en una audiencia en el Senado, donde dejó en claro que Estados Unidos no planea un ataque militar, aunque no lo descarta si el régimen no coopera con Washington.

Rubio destacó el liderazgo de la dirigente opositora y abrió la puerta a su participación en un eventual proceso de transición, aunque advirtió que “el control de las armas y las instituciones lo tiene el régimen”. Esta afirmación expone uno de los principales obstáculos para cualquier cambio político: el poder real sigue concentrado en las estructuras de seguridad y en el aparato estatal chavista.

Para Machado, sin embargo, el apoyo internacional es un factor determinante. “Puedo asegurar a los venezolanos que la transición a la democracia tendrá lugar, porque contamos con el respaldo de las democracias más importantes del mundo”, afirmó.

Uno de los puntos más sensibles abordados por la líder opositora fue la situación de los presos políticos y el accionar de las fuerzas de seguridad. Machado señaló que, si bien más de 300 personas han sido liberadas en los últimos meses, más de 700 continúan detenidas, y se registraron nuevos arrestos en lo que va de enero.

No obstante, sostuvo que comienzan a percibirse señales de debilitamiento del aparato represivo. “¿Es suficiente? No, desde luego, pero las señales son extraordinarias”, expresó, al tiempo que relativizó las declaraciones de Delcy Rodríguez, quien aseguró que el gobierno venezolano ya no acepta órdenes del exterior. “No se trata de lo que diga esa señora, sino de lo que está haciendo”, respondió Machado.

Otro eje central de sus declaraciones fue su intención de regresar a Venezuela lo antes posible. Machado aseguró que trabaja activamente para concretar ese regreso, aunque no descartó realizar previamente visitas a otros países. Según explicó, se trata de un plan dinámico que se ajusta permanentemente a las condiciones políticas y de seguridad.

Autor: admin