Qué hipótesis cobra fuerza por la desaparición de la joven en una práctica de buceo en Puerto Madryn
La joven de 23 años es buscada intensamente tras ser perdida de vista al sumergirse junto a un grupo de turistas en el mar del sur argentino.
Mientras la angustia crece en la costa de Puerto Madryn, la investigación por la desaparición de Sofía Devries, la joven de 23 años que se perdió en el mar, se centra en reconstruir minuto a minuto qué pasó bajo el agua. Adrián Wagener, jefe de salvamento y buceo de la Prefectura Naval, confirmó que se manejan tres hipótesis principales, en torno a las razones por las que desapareció.
Si bien se estudian varios escenarios, la posibilidad que cobra más fuerza es que haya tenido que ver la falta de experiencia de la víctima en la práctica de buceo.
La teoría más firme para los expertos es que la joven pudo haber sufrido un ataque de pánico provocado por la profundidad, la baja temperatura del agua u otros factores de estrés. Según los investigadores, esto pudo derivar en que se sacara el regulador de la boca o realizara una maniobra errónea al no tener la práctica suficiente para resolver una emergencia de ese tipo.
La segunda hipótesis que no descartan es que la buzo se haya quedado enganchada en alguna estructura o vegetación del fondo marino, lo que le habría impedido emerger junto al resto del grupo.
En cambio, Wagener señaló que la tercera opción de que se haya quedado sin aire en el botellón es la "menos probable", ya que los equipos suelen tener autonomía suficiente para el plan de inmersión previsto.
El alerta se encendió cuando la "pareja de buceo" de la chica (el compañero con el que siempre se baja por seguridad) subió a la superficie solo. El joven informó desesperado que su compañera estaba en una "situación complicada" y que, aunque intentó asistirla y sujetarla, no logró rescatarla antes de que se perdiera de vista en la profundidad del Golfo Nuevo.
La joven formaba parte de una expedición de la empresa Freediving Patagonia para obtener una certificación de buceo. El grupo, integrado por siete personas, se encontraba en una zona habilitada y cercana al muelle, realizando una práctica sobre un barco hundido.
El operativo de rastrillaje es "crítico y prioritario", con buzos especializados y guardacostas trabajando contrarreloj.
La desesperación por encontrarla casi se cobra otra víctima: el instructor de la escuela. El hombre debió ser trasladado de urgencia al hospital tras realizar sucesivas inmersiones profundas para buscar a la alumna.
Al no respetar los tiempos de descompresión por la urgencia del caso, sufrió una descompensación y permanece bajo observación médica junto a otros dos alumnos que también requirieron asistencia por el estado de shock.
El operativo de rastrillaje se concentra en aguas del Golfo Nuevo, donde se desplegaron embarcaciones y personal especializado.
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