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La situación de las pequeñas y medianas empresas volvió a encender señales de alerta. Según la Encuesta de Expectativas Pyme elaborada de la IAE Business School, casi la mitad de las empresas del país evalúa reducir personal. Un diagnóstico que encontró eco en Mendoza, donde las cámaras empresarias vienen advirtiendo sobre una “sostenida retracción de la actividad”.

El informe, realizado entre enero y febrero de 2026, reflejó un cambio significativo en las expectativas del sector. El 31,1% de las pymes indicó que probablemente reducirá personal, mientras que el 18,5% aseguró que ya tomó esa decisión.

A esto se sumó un dato que confirmó la tendencia: el 41,9% de las empresas consultadas reconoció haber achicado su plantilla en los últimos seis meses. El panorama se completó con que el 70% de las pymes afirmó tener problemas para encontrar personal calificado, un fenómeno que convive con la posible reducción de puestos de trabajo.

Una economía en retroceso

En Mendoza, la preocupación se materializó recientemente en una carta firmada por distintas entidades empresarias dirigida al gobernador Alfredo Cornejo. Allí plantearon la “delicada situación” que atraviesan sectores clave como el comercio, la industria, la construcción, el turismo y la vitivinicultura.

El documento advirtió sobre una caída sostenida de la actividad económica y propuso medidas urgentes para sostener el empleo, entre ellas la reducción de la presión impositiva, alivios fiscales temporales y un acceso más accesible al financiamiento.

Construcción y comercio, los más golpeados

Desde el sector de la construcción, Dalmiro Barbeito, referente de la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza (Cecim), describió un escenario complejo con impacto directo en el empleo.

Según explicó, la caída de la obra pública y la falta de inversión privada, sumadas a tasas de interés elevadas, están obligando a muchas empresas a reducir su personal. “El nivel de actividad cayó tanto en lo público como en lo privado, y eso afecta directamente a las pymes que dependen de la mano de obra intensiva”, señaló en diálogo con El Sol.

Por su parte, el presidente de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza, Juan Viciana, apuntó contra la caída del consumo y el alto costo del financiamiento como factores determinantes. El poder de compra está muy deteriorado y las tasas siguen siendo altas. Eso frena el consumo y complica la actividad comercial”, advirtió, al tiempo que mencionó el crecimiento del comercio electrónico como otro elemento que impacta en el sector.

La respuesta del Gobierno

Desde el Ejecutivo provincial, encabezado por Alfredo Cornejo junto al ministro de Producción Rodolfo Vargas Arizu, reconocieron el contexto adverso, aunque señalaron que gran parte de los reclamos empresariales dependen de decisiones a nivel nacional.

En su respuesta, el Gobierno admitió que las pymes enfrentan un escenario atravesado por la caída de la actividad, las restricciones al crédito y el aumento de costos, aunque enmarcó la situación en un proceso de “transformación económica” más amplio.

También destacaron medidas locales como la reducción de impuestos distorsivos y herramientas de financiamiento, y aseguraron que las propuestas del sector privado serán analizadas.

“En relación con las propuestas específicas incluidas en su nota, queremos transmitirles que serán analizadas de manera prioritaria por las áreas técnicas correspondientes, distinguiendo con precisión aquellas que dependen de decisiones provinciales de aquellas que requieren gestiones ante organismos nacionales o municipales“, explicó el texto.

Autor: admin

Fuente: El Sol