Se disparan las deudas con tarjetas y billeteras virtuales y genera preocupación en los hogares
La morosidad en tarjetas de crédito, préstamos personales y billeteras virtuales se convirtió en una de las principales alertas del sistema financiero. Según datos oficiales y de entidades bancarias, casi el 13%…
La combinación de menor consumo, altos costos financieros y la caída del poder adquisitivo complicó el panorama de millones de argentinos.
La morosidad en tarjetas de crédito, préstamos personales y billeteras virtuales se convirtió en una de las principales alertas del sistema financiero. Según datos oficiales y de entidades bancarias, casi el 13% de las tarjetas de crédito ya presentan atrasos en los pagos en Mendoza, mientras que la mora en préstamos personales supera el 25% en algunos segmentos, especialmente en fintech y plataformas digitales.
El fenómeno golpeó principalmente a las familias y al consumo cotidiano. De acuerdo con datos del Banco Central, la mora total del sistema financiero trepó al 7% en marzo, aunque en los hogares alcanzó el 11,5%, marcando uno de los niveles más altos de los últimos años.
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Además, según datos del Banco Provincia, la situación ya afecta a 1 de cada 6 adultos argentinos, lo que representa alrededor de 6,3 millones de personas con problemas para afrontar sus deudas.
Las billeteras virtuales, las más complicadas
Uno de los focos de preocupación está puesto sobre las fintech y billeteras virtuales, donde los niveles de morosidad superan el 30%, muy por encima de los bancos tradicionales.
Esto se debe, en gran parte, a que muchas plataformas digitales otorgaron créditos rápidos y de fácil acceso, pero con tasas elevadas y escasos controles sobre la capacidad de pago de los usuarios.
El contador Julián Sadofschi, presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, explicó que el aumento de la mora está directamente relacionado con la caída del consumo y la pérdida de poder adquisitivo.
“La inflación tapaba los problemas”
Para el economista Daniel Garro, el escenario actual reflejó una transformación profunda de la economía argentina y de los hábitos de consumo de la sociedad.
“Antes la inflación te tapaba cualquier mala decisión. Hoy no. Mucha gente sostenía un esquema de vida que era infinanciable porque la deuda se licuaba con inflación o pagando mínimos de tarjeta. Ahora eso ya no funciona”, explicó.
Según Garro, la suba de la morosidad no respondió únicamente a la pérdida de empleo, sino también a un desorden financiero acumulado durante años.
“Cuando se sinceran las variables, no tenés escapatoria. Tenés que hacer las cosas bien. Y eso le pasa tanto a las familias como a las empresas”, agregó.
El especialista remarcó además que muchas personas todavía no ajustaron sus gastos al nuevo escenario económico y continúan utilizando financiamiento para sostener niveles de consumo difíciles de afrontar.
Bancos salen a refinanciar deudas
Ante el crecimiento de los atrasos, los bancos comenzaron a ofrecer programas de refinanciación para evitar un deterioro mayor del sistema.
El caso más resonante fue el de Banco Nación, que anunció nuevas líneas para consolidar deudas, incluso para clientes que tienen compromisos impagos con otras entidades financieras o fintech.
La entidad ofrecerá préstamos de hasta $100 millones, con plazos de hasta 72 meses y tasas fijas. También habilitó refinanciaciones de tarjetas de crédito con hasta 90 días de mora.
Según explicó Garro, estas medidas funcionan como un “rollover” de deuda, es decir, extender plazos para reducir la presión mensual sobre las familias.
“Muchos bancos comenzaron a ofrecer nuevas financiaciones para patear la deuda hacia adelante y descomprimir la situación”, señaló.
¿La mora llegó a un techo?
Aunque la preocupación siguió creciendo, algunos especialistas creen que los indicadores podrían comenzar a estabilizarse en los próximos meses.
Garro sostuvo que los datos de abril muestran cierto “amesetamiento” de la mora, producto de varios factores: refinanciaciones bancarias, reactivación parcial de la economía y nuevos créditos que modifican el peso estadístico de los atrasos.
Sin embargo, Sadofschi advirtió que el problema todavía requiere atención y educación financiera.
“Muchos créditos fueron otorgados por encima de la capacidad de repago de las familias. Por eso los bancos ya están trabajando en refinanciaciones y también debe haber mayor educación financiera para evitar sobreendeudamiento”, indicó.
Los especialistas coincidieron en que la clave para reducir la morosidad estará en la recuperación del poder adquisitivo y del consumo.
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