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Alejandro Currenti, exinspector de cauce de Corralitos y dirigente radical, logró un milagro: que un muerto pueda seguir en vida para ejecutar transacciones bancarias a su favor. En realidad ese “hecho sobrenatural” no es más que uno de los actos de corrupción que se probó que cometió y que incluyen maniobras obscenas como construir un inmueble del organismo en un terreno personal o contratar varias personas para una misma función. Todo generó un perjuicio por cerca de 30 millones de pesos que ahora deberá devolver.

El Tribunal Administrativo del Departamento General de Irrigación destituyó a Currenti y fue inhibido para ejercer cargos en cualquier organismo de la administración del agua. Además, según pudo averiguar MDZ, tendrá que pagar una cifra que podría superar los 30 millones de pesos por los fondos que malversó y por multas. También fueron destituidas las otras autoridades de la inspección de cauce. Se trata de Antonio Miguel Sánchez, Oscar Amer, Jaime Francisco Vives y el José Alberto Sánchez, quienes habían avalado el accionar de Currenti.


El caso generó un fuerte sacudón en Irrigación y el oficialismo, pues Currenti tiene vínculos con el oficialismo y en particular con la Municipalidad de Guaymallén, comuna con quien había firmado acuerdos por la realización de obras. Uno de sus defensores fue siempre el exitendente Marcelino Iglesias.

Las inspecciones de cauce son organizaciones de regantes cuyas autoridades son votadas por ellos mismos en elecciones y que administran fondos importantes aportados por los propios regantes. Tienen vinculación con el Departamento General de Irrigación que, además, los controla.

El escándalo con la Inspección Vertiente Corralitos comenzó a tomar forma con las rendiciones de cuentas que no cerraban. Pero había más que sospechas antes por la forma en la que se manejaban Currenti y sus amigos. Primero, había obras que se pagaban y no se hacían. Luego, Currenti contrató a su propia esposa, ejecutó una obra en “nombre” de la Inspección, pero que se hizo en un inmueble que es de su propiedad. Y hasta “alquiló” su propio tractor para trabajos de esa repartición con el solo fin de arreglarlo por completo con fondos de los regantes.

Pero las irregularidades trascendieron lo anecdótico: el dirigente radical usó un la identidad digital de una persona que había fallecido para realizar operaciones bancarias para malversar fondos. Al mismo tiempo, contrató a varias personas para una misma tarea y, según la sospecha, él mismo se beneficiaba.

En detalle

La estructura de Irrigación tardó en llegar a una sanción definitiva. El Tribunal Administrativo decidió la expulsión, inhabilitación por 5 años y una pena económica ayer y por unanimidad. Hace dos años dos Consejeros se habían opuesto a aplicar sanciones más leves y todo derivó en una auditoría más profunda.

La resolución aún no fue dada a conocer y Currenti será notificado en las próximas horas. Pero hay al menos 7 hechos de corrupción que se dieron por probados y que serán remitidos a la justicia para que se sumen como elementos en una causa penal que ya estaba abierta.

Lo más grosero es que al menos entre octubre del 2022y enero del 2024 Currenti usó el “token” de Pedro Pelayes, un hombre que había fallecido, para realizar operaciones bancarias que serían irregulares. Recién cuando la Inspección fue intervenida se dejaron de hacer los movimientos de fondos con la autorización de una persona muerta.

Currenti usufructó fondos de manera irregular en concepto de viáticos y usó argumentos insólitos para justificarlo. Además, dejó de pagar los aportes patronales ante la AFIP, generando una deuda millonaria con el organismo recaudador. El destino de los fonos no abonados, había sido él mismo.

Abusando de su poder, el exinspector construyó la sede del organismo en un terreno de su propiedad. Es decir, una obra financiada con dinero de los regantes quedaba para él. Al mismo tiempo, le cobró a los frentistas de Corralitos por la realización de obras que, en realidad, nunca se ejecutaron.

Una de las maniobras más evidentes era que multiplicaba las contrataciones para una misma tarea. Lo hacía a través de contratos de locación de servicios con personas particulares que, además, se superponían también con los trabajos que debían hacer los empleados e la inspección de cauce.

Otro de los hechos que resalta porque denota el abuso de confianza es el del tractor: como Inspector de Cauce alquiló el tractor que era de su propiedad. Pero lo hizo solo para gastar plata de todos en la reparación: el tractor lo usó poco más de una hora pero le hizo arreglos por más de 700 mil pesos (de entonces) pagados por la Inspección.

Los movimientos irregulares suman montos que para la Inspección eran importantes. En su momento hasta aparecieron videos de Currenti contando plata y era conocido en Corralitos la pedantería con la que se manejaba, mostrando bienes propios adquiridos mientras cometía las irregularidades.

Las denuncias fueron presentadas originalmente por integrantes de la Inspección y dirigentes políticos allegados al tema, como José Pozzoli. Pero dentro de Irrigación hubo quienes frenaron la aplicación de sanciones leves y pidieron una investigación más profunda, como los consejeros Eloy Guerrero y Alejandro Gennari. Las sanciones fueron aprobadas por unanimidad por el HTA de Irrigación, tras las auditorías y análisis de las rendiciones de cuentas.

Pesos

Contrató a su esposa, ostentaba dinero y se compró bienes ostentosos. Tuvo protección y, finalmente, ahora cayó. Currenti malversó fondos y deberá devolverlos.

Por las deudas con AFIP, lo que Currenti habría fraguado supera los 8 millones de pesos entre capital e intereses. Por lo fraguado con el tractor, también roza el millón y medio de pesos, con los intereses incluidos. En cuanto a la duplicación de contrataciones (que podrían ser ñoquis al servicio de Currenti o contrataciones falsas para justificar pagos) se calcula en más de 10 millones de pesos entre lo que se pagó y los intereses por la contratación falsa de 3 personas para tareas que tenían que hacer otros. Esos fondos deberán ser devueltos por Currenti, a lo que se le suman multas por otras irregularidades, como la contratación directa y sin justificación para la realización de obras y, nuevamente, por gastar dinero de todos en concepto de viáticos. Solo en 2023 usó $1.182.800 sin justificar. En ese caso se aplicó una multa y no un “cargo” porque ante el escándalo que se generó, Currenti devolvió el dinero mal gastado.

Autor: admin

Fuente: Mdz