Emi Troncoso ya tiene el alta: cómo sigue la recuperación de la nena que recibió un corazón nuevo
Un mes después del trasplante, Emilia Troncoso, de 12 años, dejó el Hospital Italiano de Buenos Aires. Seguirá su recuperación de forma ambulatoria junto a sus padres y, si todo avanza como se espera, podrá volver a Mendoza en unos seis meses.
Hay noticias que una familia espera con el aliento contenido durante meses. Este jueves, Cristian y Mariana recibieron una de ellas: su hija Emilia Troncoso, Emi para todos los que siguieron su historia, cruzó la puerta del Hospital Italiano de Buenos Aires con el alta médica en la mano.
Atrás quedaron semanas de terapia, cables, monitores y partes médicos leídos a la madrugada. La nena de 12 años, que el 7 de septiembre recibió un corazón nuevo, mostró una evolución tan favorable que los especialistas decidieron que ya podía continuar su tratamiento fuera de la internación.
Una casa cerca del hospital
El alta no significa todavía el regreso a casa. Emi deberá seguir bajo controles estrictos, por lo que la familia se instalará en un departamento a unas diez cuadras del hospital. Desde su entorno estimaron que la estadía en Buenos Aires se extenderá alrededor de medio año más antes de que la niña pueda volver a Mendoza.
Será una etapa distinta: menos aparatos, más vida cotidiana, pero con la misma disciplina de chequeos y medicación que exige cualquier trasplante.
Los pasos previos al alta de Emilia Troncoso
La salida del hospital fue el resultado de una recuperación que se fue construyendo de a poco. En los días previos, el equipo médico le había quitado la medicación por goteo, los drenajes de la cirugía y el catéter. Emi también había dejado el respirador, y los médicos trabajaban para retirarle la traqueostomía.
Quienes la acompañan contaron que estaba animada y cada vez con más movilidad, una señal que los profesionales leyeron como parte de ese proceso gradual de ir quitándole complejidad al tratamiento.
Ocho horas que cambiaron todo
La cirugía comenzó el lunes 7 de septiembre a las 16.30 y se extendió hasta casi la 1 de la madrugada del martes. Cuando los médicos salieron del quirófano, la noticia fue la que la familia necesitaba escuchar: el trasplante había sido exitoso.
Cerca de las 3, Cristian y Mariana recibieron el primer reporte sobre la evolución inmediata, que era buena. Poco después de las 6, Emi abrió los ojos.
Más de cuatro meses de espera
Ese corazón llegó después de una espera de más de cuatro meses en la lista del Incucai. Fue un tiempo de mucha incertidumbre, marcado incluso por una infección pulmonar en junio que complicó su cuadro.
Para sostenerla mientras aparecía un órgano compatible, a comienzos de junio los especialistas le implantaron un Berlin Heart, un dispositivo de asistencia ventricular que funcionó como puente hasta el trasplante.
Detrás de esta historia hay también una familia donante anónima que, en medio de su propio dolor, hizo posible que Emi tenga hoy una segunda oportunidad.
Una cadena de acompañamiento
Durante todo el proceso, miles de personas siguieron la evolución de Emi y le hicieron llegar mensajes, oraciones y buenos deseos. Sus padres lo agradecieron públicamente y aseguraron que, como familia, "nunca vamos a olvidar este acompañamiento".
Ahora el horizonte tiene fecha aproximada: dentro de unos seis meses, si todo sigue su curso, Emi volverá a Mendoza.
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