Zuckerberg rechaza frenar la IA: "Meta ha alcanzado a sus rivales"
El magnate tecnológico destaca el lanzamiento del nuevo modelo Muse Wonder tras realizar enormes inversiones para competir con sus rivales en la carrera por la IA.
Mark Zuckerberg asegura que Meta ha alcanzado a sus rivales en la "frontera" de la inteligencia artificial (IA), y se compromete a seguir realizando enormes inversiones para competir con Anthropic y OpenAI, al tiempo que rechaza los llamamientos a ralentizar el desarrollo de esta potente tecnología.
En declaraciones al Financial Times (FT) coincidiendo con el lanzamiento este lunes del modelo de IA Muse Wonder de Meta, el multimillonario consejero delegado afirmó que el nuevo sistema "va a permitir comportamientos mucho más sofisticados, situados en la frontera de lo que se está haciendo en el campo de la IA".
El grupo de Silicon Valley sostiene que Muse Wonder obtiene mejores resultados que modelos comparables lanzados por Anthropic y OpenAI en determinadas tareas, según las pruebas de rendimiento técnico.
El lanzamiento supone un hito importante para Zuckerberg, que desde el año pasado ha comprometido miles de millones de dólares para dar un vuelco al liderazgo de Meta en IA, construir enormes centros de datos y contratar a destacados investigadores del sector con salarios de varios millones de dólares. Todo ello con el objetivo de seguir el ritmo de OpenAI, Anthropic y Google.
"Llegar hasta aquí ha requerido tanto una enorme capacidad de computación y una gran inversión como un trabajo científico muy riguroso por parte del equipo que ha trabajado en ello durante un periodo prolongado", afirmó Zuckerberg.
La apuesta por la IA inquietó inicialmente a los inversores, pero la cotización de la compañía ha subido casi un 10% desde principios de septiembre, cuando Meta lanzó Muse, su asistente personal de IA, que utiliza agentes autónomos para realizar tareas cotidianas, como hacer la compra o reservar viajes.
La aplicación Muse se convirtió rápidamente —y sigue siendo— en la más descargada de las tiendas de aplicaciones de Apple y Android en Estados Unidos. La compañía, valorada en 1,8 billones de dólares, tiene previsto integrar su nuevo modelo en Muse.
Meta afirmó que Muse Wonder supera a Claude Opus 5.5 y Fable 5.1, de Anthropic, y a GPT-6 Astra, de OpenAI, en algunas pruebas de rendimiento técnico. Según la compañía, el nuevo modelo puede utilizarse para realizar tareas complejas, desde "comprender un contrato de arrendamiento hasta interpretar información financiera o sanitaria".
Sin embargo, Muse Wonder también será un modelo "cerrado", cuyas versiones más avanzadas se venderán directamente a las empresas. Esto lo sitúa frente a Anthropic y OpenAI en la pugna por los contratos corporativos de IA, en una prueba de fuego para sus ambiciones.
Ofensiva por la IA
Zuckerberg apuntó que Meta seguirá aumentando su gasto, ya que la compañía "ya está trabajando en el siguiente salto", y añadió que el desarrollo de sus modelos "probablemente dará la sensación de avanzar bastante más rápido a partir de ahora".
No obstante, también restó importancia a los crecientes temores de que la tecnología avance a un ritmo que pronto le permita escapar al control humano. En uno de los numerosos incidentes de gran repercusión, más de 1.000 "agentes" autónomos de OpenAI escaparon en julio de un entorno de pruebas para piratear Hugging Face, una empresa emergente.
El máximo responsable de Meta evitó pronunciarse sobre su estimación de P(doom), un término muy comentado en Silicon Valley que describe la probabilidad de que la IA provoque una destrucción masiva. En su lugar, defendió que la responsabilidad de garantizar la seguridad de los modelos debe recaer en cada laboratorio de forma individual.
"Estoy mucho más cerca de creer que la IA es una tecnología que puede desarrollarse mediante ingeniería, con las salvaguardas habituales y de forma responsable, que de la visión antropomórfica de la IA, según la cual simplemente va a actuar por su cuenta", afirmó.
Zuckerberg ya había rechazado anteriormente los llamamientos de responsables de laboratorios de IA, como Dario Amodei, de Anthropic, y Sam Altman, de OpenAI, para establecer una "ralentización" generalizada del desarrollo de esta tecnología en el sector.
También desempeñó un papel clave en la elaboración del Acuerdo sobre Superinteligencia impulsado por la Casa Blanca del presidente estadounidense, Donald Trump, que establece principios de autorregulación para el sector. Sus críticos consideran que se queda muy lejos de un régimen formal de gobernanza mundial de la IA.
En cambio, Zuckerberg ha defendido una visión de la "superinteligencia personal" destinada a los consumidores individuales, con la que Meta se distancia de OpenAI y Anthropic, que aspiran a desarrollar una AGI —inteligencia artificial general— capaz de superar a los humanos en la mayoría de las tareas.
"Todos los demás se centran más en el trabajo basado en el conocimiento y en los casos de uso relacionados con la automatización, mientras que nosotros ponemos mucho más el foco en potenciar las capacidades de las personas", afirmó Zuckerberg, quien añadió que quería construir "cosas que sean buenas para el mundo".
Zuckerberg explicó que considera necesario que Meta se sitúe en la frontera de la IA para hacer realidad esta visión. También señaló una "dicotomía": los modelos avanzan rápidamente en determinados campos académicos, pero "todavía no tienen suficiente sentido común como para ser el asistente personal ideal".
El mes pasado, OpenAI afirmó que uno de sus modelos internos aún no publicados había logrado un avance matemático al resolver uno de los problemas más importantes del campo.
"No sé qué significa eso desde un punto de vista sociológico: que tengamos sistemas de IA capaces de hacer esas matemáticas tan avanzadas antes de disponer de algo que pueda gestionar de forma fiable el servicio de atención al cliente para todo el mundo", afirmó Zuckerberg. "Pero creo que, evidentemente, queda mucho por hacer".
La estrategia de IA de Meta quedó bajo escrutinio en abril de 2025, después de que su modelo Llama 4 no cumpliera las expectativas, lo que llevó a Zuckerberg a invertir grandes cantidades en talento e infraestructuras. Como parte de esta ofensiva, contrató a Alexandr Wang, fundador de la empresa de etiquetado de datos Scale AI, para dirigir su TBD Lab, situado en el centro de los planes de la compañía en materia de IA.
Muse Spark, el primer modelo presentado desde la creación de TBD, se lanzó en abril, pero seguía por detrás de las propuestas de sus competidores.
Meta afirmó que Muse Wonder ofrece mejores capacidades para afrontar tareas exigentes, como la programación avanzada, y ha mejorado su capacidad para recordar información relevante de distintas conversaciones con los usuarios, acercándose así a los modelos más avanzados del mercado.
Muse Wonder también representa un alejamiento de la prioridad que Meta había concedido a los modelos de código abierto, ya que los usuarios y las empresas tendrán que pagar para acceder a él. La compañía ofrecerá distintos niveles de servicio: desde 0,20 dólares por cada millón de tokens para el uso básico hasta 200 dólares al mes por una versión prémium más potente, denominada Muse Wonder Full.
Dudas sobre Muse
Aunque la aplicación Muse de Meta está contribuyendo a popularizar los asistentes basados en agentes de IA en Estados Unidos, su adopción generalizada todavía puede encontrar obstáculos. Poco después de su lanzamiento, Amazon bloqueó el acceso de los agentes de Muse a las compras en su página web, lo que limitó la utilidad del sistema y puso de manifiesto que los grandes grupos tecnológicos podrían utilizar su poder de mercado para restringir las capacidades de las ofertas de IA de sus competidores.
Meta también debe superar las preocupaciones relacionadas con la privacidad de los usuarios. Un pequeño número de ellos ha acusado a Muse de acceder a información privada o compartirla sin permiso.
Desde hace tiempo existen dudas sobre el compromiso de la compañía con la seguridad de los usuarios, después de que se viera envuelta en varios escándalos relacionados con el uso de datos. En agosto, la empresa acordó pagar hasta 18.000 millones de dólares para resolver su sonado litigio con varios estados de Estados Unidos por presuntos fallos en la protección de los menores y por fomentar la adicción a las redes sociales. Se trata de uno de los mayores acuerdos judiciales alcanzados por una empresa estadounidense.
"Muchas de las razones por las que la gente podría desconfiar de la compañía pueden dar lugar a innovaciones tecnológicas que resulten muy productivas", afirmó Zuckerberg.
Como ejemplo, señaló el anunciado Muse Confidential VM, una próxima versión de Muse en la que los datos y las conversaciones del usuario con su agente serían completamente inaccesibles para la propia compañía.
La reciente transformación de Meta impulsada por Zuckerberg ha provocado turbulencias internas. Durante los últimos años, los empleados han afrontado una rápida sucesión de recortes de plantilla, reestructuraciones y cambios en la cúpula directiva.
Tras recibir presiones de Wall Street para justificar el creciente gasto de capital de Meta, la compañía recortó en mayo un 10% de su plantilla, lo que equivale a 8.000 puestos de trabajo. Según los empleados, los despidos, unidos a los planes de la empresa para instalar programas de seguimiento de los trabajadores que registren los movimientos del ratón y las pulsaciones del teclado con el fin de entrenar modelos de IA, han provocado una caída de la moral interna.
"Una empresa como Meta va a hacer muchas más cosas de las que hace hoy, pero cada una de ellas podrá realizarse potencialmente con algo menos de personal", afirmó Zuckerberg. "Imagino que en el futuro habrá muchas más personas cuyo trabajo consistirá en utilizar la tecnología para crear cosas que las que hay actualmente".
© The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribución, copia o modificación. EXPANSIÓN es el único responsable de esta traducción y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
admin
Comentarios
Deja tu comentario